La Ley Agricola

Acerca de la Ley Agricola
Políticas de cambio en funcionamiento: una historia
Nuestro pedido incluye

El Programa Suplementario de Asistencia Nutricional (SNAP, en inglés)
Políticas de cambio en funcionamiento: SNAP

Actúe ahora

Acerca de la Ley Agricola

La mitad de la población mundial depende de la agricultura para ganarse la vida. La mayoría de las personas pobres o extremadamente pobres de todo el mundo (es decir, las personas que viven con menos de $2 o $1 por día) viven en zonas rurales. Por ello, la reforma agraria constituye el principal medio para aliviar la pobreza.

Los programas federales de ayuda para la agricultura comenzaron durante la Gran Depresión cuando una cuarta parte de la población de EE. UU. vivía en granjas. Durante generaciones, el gobierno federal ha garantizado precios mínimos a los agricultores y, en épocas de mercados en baja, también ha permitido que los agricultores vendan algunas cosechas al propio gobierno federal. Las garantías más comunes son los pagos de primas complementarias de préstamos y subsidios destinados a la cosecha de determinados productos básicos, como el maíz, el trigo, el arroz, el algodón y la soja. Sin embargo, la estructura actual excluye o deja atrás a muchos pequeños agricultores y ganaderos que deben competir con los grandes productores y los agricultores más acomodados.

Políticas de cambio en funcionamiento: una historia

Lisa y Eric son dos nuevos rostros de la agricultura familiar. Son titulados universitarios y agricultores apasionados y vocacionales que trabajan 260 hectáreas en la zona sureste del estado… Lea la historia completa.

Nuestro pedido incluye

La reautorización de la Ley Agraria de 2012 ofrece la oportunidad de reorientar las ineficaces políticas agrícolas actuales para crear un marco más justo que aborde mejor los problemas de las pequeñas y medianas explotaciones familiares agropecuarias en los EE. UU., promueve el manejo adecuado de la tierra, ayuda a superar el hambre en el país y en el extranjero, y ayuda a agricultores en situación vulnerable –y a sus familias– en los países en desarrollo. También proporciona una oportunidad para fortalecer y mejorar el Programa Suplementario de Asistencia Nutricional o SNAP (anteriormente conocido como Programa de Cupones para Alimentos), que es una herramienta clave para la lucha contra el hambre en los Estados Unidos, y para impulsar los programas de ayuda internacional para la seguridad alimentaria, destinados a personas hambrientas en el extranjero.

Una extraordinaria asociación católica (integrada por USCCB, National Catholic Rural Life Conference, Catholic Charities USA y Catholic Relief Services) pedirá al Congreso que adopte políticas que favorezcan a los agricultores nacionales, promuevan el desarrollo rural y reduzcan el hambre y la pobreza en los Estados Unidos y en todo el mundo.

Ayúdenos a ofrecer una voz conjunta, constructiva y activa en el debate acerca de cómo afectan las políticas agrícolas estadounidenses a las personas que padecen hambre, los agricultores, productores de alimentos y consumidores nacionales, y a promover la conservación de la creación.

  • Apoyar al Programa Suplementario de Asistencia Nutricional (“cupones de alimentos”) y otros programas de ayuda alimentaria de emergencia;
  • Apoyar los esfuerzos de ayuda alimentaria para comunidades que padecen hambre en el extranjero, en respuesta a la hambruna, los desastres naturales u otras causas de inseguridad alimentaria, y apoyar al desarrollo;
  • Incrementar el apoyo a los países en desarrollo para ayudarlos a aumentar sus inversiones en investigación y extensión agrícola, infraestructura rural y acceso a los mercados para pequeños agricultores sin recursos;
  • Asegurarnos de que los esfuerzos por apoyar la agricultura estén dirigidos a los propietarios de pequeñas y medianas explotaciones agropecuarias y a las operaciones ganaderas, exigiendo al Departamento de Agricultura de los EE. UU. (USDA) que haga cumplir y refuerce las disposiciones de limitación de pagos;
  • Apoyar las iniciativas y los programas de conservación que ofrecen recompensas a los agricultores y ganaderos que practican una gestión responsable de sus tierras y de las vías fluviales comunes;
  • Vigilar la implantación de las disposiciones del USDA destinadas a ayudar a agricultores y ganaderos sin recursos o que empiezan a operar por vez primera;
  • Continuar evaluando el programa de subvenciones agrarias para eliminar las prácticas que no cumplan con las obligaciones de comercio internacional y que colocan en situación de desventaja a los agricultores sin recursos de otros países;
  • Priorizar el derecho de los pobres, tanto en EE. UU. como en los países en desarrollo, a tener acceso adecuado a alimentos nutritivos, y la promoción de prácticas agrícolas sostenibles que protegen las tierras de cultivo, los recursos naturales y la fauna silvestre para las generaciones futuras.

El Programa Suplementario de Asistencia Nutricional (SNAP)

Antes incluso de la recesión, los estadounidenses tenían dificultades para llegar a fin de mes. Ahora, cada vez más familias se ven obligadas a elegir entre necesidades básicas, incluidos los alimentos.

Cada mes, el Programa Suplementario de Asistencia Nutricional (SNAP) pone comida sobre la mesa para más de 465 millones de personas, en su mayoría, niños, ancianos y personas con discapacidades. Proporciona tarjetas de débito electrónicas a las familias con bajos ingresos, para que puedan comprar alimentos saludables y nutritivos en la mayoría de las tiendas y en algunos mercados de agricultores locales. El programa SNAP representa, además, un compromiso con la erradicación del hambre en EE. UU., y ofrece oportunidades a las familias que luchan por recuperarse.

  • A medida que avanza el proceso de reautorización de la Ley Agraria, es probable que se produzcan intentos de reducir los beneficios del SNAP. En lugar de reducir la asistencia nutricional, el Congreso debe considerar una reorientación de los subsidios agrícolas para destinarlos a los pequeños agricultores sin recursos y a las personas que padecen hambre –y no a los agricultores industriales o acomodados.
  • La asistencia nutricional es un componente vital de la red de seguridad, ya que puede responder a las crisis económicas rápidamente.
  • El programa de cupones de alimentos es, a la vez, eficiente y preciso, por lo cual la incidencia del derroche y el fraude es baja.
  • Es un error financiar la reducción del déficit mediante la eliminación o el recorte de los programas de asistencia nutricional para niños pobres.

Políticas de cambio en funcionamiento: Programa Suplementario de Asistencia Nutricional (SNAP, en ingles)

Kay tiene 62 años y padece asma, diabetes y otro montón de dolencias que comenzaron durante su juventud. Ella apenas consigue arreglárselas con el dinero de la Seguridad de Ingreso Suplementario (SSI, en inglés) y la ayuda de $ 144 mensuales en cupones de alimentos…  Lea la historia completa.

Tomar medidas ahora

¡Llame por teléfono o escriba a sus representantes políticos y exíjales que actúen hoy mismo para resolver este importante problema! Tomar medidas ahora.

¿No sabe qué escribir? Mire un ejemplo de carta a representantes políticos donde se señala la necesidad de proteger los programas de la Ley Agraria que salvan vidas. Lea la carta.