Good Dog! Biscuits & Treats, Lawrence Community Shelter

Good Dog! Biscuits & Treats, Lawrence Community Shelter

En Lawrence, Kansas, un negocio exitoso está echando una mano a sus empleados al mismo tiempo que ofrece un aporte a sus clientes satisfechos.

Esta compañía es Good Dog! Biscuits & Treats, y sus empleados son residentes actuales y ex residentes del Lawrence Community Shelter (LCS), un albergue para hombres y mujeres sin hogar. CCHD es, desde hace mucho tiempo, un sólido patrocinador tanto del refugio como del programa de capacitación laboral.

Good Dog! no sólo ha conseguido un gran éxito con sus golosinas de siete sabores; también ha hecho revivir las esperanzas de las personas que residen en el albergue y contribuye a que los empleados inicien el camino hacia un futuro más positivo. “Esta empresa brinda a la gente la oportunidad de tener un trabajo digno y de seguir adelante”, dice Mary Easterday, voluntaria del albergue y miembro de la junta.

Dianne Huggins, coordinadora del proyecto Good Dog!, dice que los empleados hornean, empacan y distribuyen las golosinas. Hasta el presente, explica, son ya 18 los individuos que han logrado salir de la indigencia y obtener una vivienda permanente o un trabajo de tiempo completo gracias al programa de Good Dog!. “Estas personas se entusiasman tanto al cobrar un cheque de salario y pagar sus impuestos”, dice. “Es una cuestión de orgullo… y es muy conmovedor”.

Mary Easterday explica que la idea surgió cuando algunas personas alojadas en el albergue expresaron su deseo de participar en algo positivo y productivo. Eligieron como guía el modelo de CCHD que ayuda a los necesitados a ayudarse a sí mismos, ya que así podrían tener una participaciónmayoritaria en una pequeña empresa.

“Good Dog! es un programa de empleo exclusivo de nuestro albergue y nos sentimos privilegiados de poder ofrecerlo. Las subvenciones de CCHD son un regalo que nunca podremos devolver”, afirma. Los fondos que aporta CCHD han transformado una gran idea en un negocio floreciente que ayuda a mucha gente a ser de nuevo independiente ¡y hace que muchos otros muevan la cola de contentos!

Texto editado de un artículo de Beth Griffin, publicado en Helping People Help Themselves, el boletín de CCHD.